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L a P e d r @ d a

La guerra en Irak se privatiza

La guerra en Irak se privatiza

Argenpress
2003-12-11

La ocupación anglo-estadounidense de Irak tampoco escapa a una paulatina privatización, donde las empresas estadounidenses se convierten en las segundas contribuyentes de la guerra, después del Pentágono, denuncia hoy The Guardian.

De acuerdo con esa publicación, la cantidad de personal contratado por las compañías de seguro y de protección del personal empresarial alcanza los 10 mil, cifra que supera a los más de nueve mil soldados británicos desplegados en el citado estado árabe.

El periódico revela que la cifra de empleados para los menesteres de seguridad es 10 veces mayor a la existente durante la Guerra del Golfo, lanzada en 1991 contra Irak, luego de su fracasado intento de anexión de Kuwait.

Ahora por cada decena de representantes de compañías privadas u otras instituciones se sitúa un contratado de protección, en lugar de cada un centenar, como hace 12 años.

Por otro lado, el diario indica que de los más de 87 mil millones de dólares destinados por Estados Unidos a mantener la ocupación en Irak y en otras zonas de Asia, incluida Afganistán, unos 30 mil millones irán a parar a los contratos de empresas del sector privado.

En opinión de The Guardian, la guerra en el referido país del Golfo Pérsico se privatiza paulatinamente. Existen algunos paralelos con la comercialización de una guerra y de esa forma de obtener ganancias, pero habría que buscarlos 250 años más atrás, estimó Peter Singer, analista del Washington Brooking Institute.

Pero el negocio de la guerra se inició desde el mismo momento en que la armada estadounidense agredió en marzo pasado a Bagdad, pues sus disparos y dispositivos de combate estaban bajo control de cuatro poderosas empresas privadas.

Además, el funcionamiento de los sistemas de armamento de los superbombarderos de tecnología Stealth B-2 también estaba a cargo de personal contratado por compañías civiles norteamericanas.

De igual forma, en el proceso de preparación del personal militar y de la policía iraquí, tras la unilateral invasión de Estados Unidos y Gran Bretaña, las empresas del citado país norteño obtienen contratos muy lucrativos.

Por otro lado, las corporaciones británicas se cuentan entre las más importantes en el jugoso negocio de la seguridad, como la Global Risk, la cual suministra personal paramilitar y veteranos de fuerzas especiales para la custodia de Paul Bremer, gobernador estadounidense impuesto por los ocupantes en Irak.

En ese sentido, la publicación afirma que un veterano de las fuerzas especiales británicas contratado por Global Risk puede contar con un salario de hasta mil dólares diarios.

La fórmula de atraer al personal con el estrecho perfil de hacer la guerra, tras los recortes de los ejércitos occidentales, se convierte en oportunidad única para las empresas dedicadas a la seguridad, como también ocurre ahora en la ex Yugoslavia.

Al respecto, The Guardian advierte que ese método favorece, sobre todo, a Estados Unidos que al emplear personal ex militar a través de compañías civiles puede lanzar acciones bélicas sin necesidad de contar con la aprobación del Congreso.

PREMIO CAMINOS PARA SUITE HABANA

PREMIO CAMINOS PARA SUITE HABANA

Como es ya tradición, el Premio Caminos -entregado este año a Suite Habana- distingue a la película que, con el imprescindible rigor y calidad artísticos, promueva la afirmación de la vida, potencie una cultura y espiritualidad de solidaridad, re-cree y reencante la historia desde la perspectiva de los excluidos, y estimule la participación ciudadana consciente y comprometida con la esperanza de un mundo donde quepan todos y todas.

Idania Trujillo La Habana

Producciones Caminos del Centro Dr. Martin Luther King, Jr. (CMMLK) otorgó el Premio Caminos al filme Suite Habana del realizador cubano Fernando Pérez en la ceremonia de entrega de los premios colaterales del XXV Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, realizada en el ya tradicional espacio del Hotel Nacional de Cuba.

Luego de una ardua faena, el jurado del Premio Caminos, integrado por el uruguayo Jorge Rufinelli, crítico y profesor de la Universidad de Stanford, California; el cineasta cubano Jorge Fuentes; el realizador de la Televisión Serrana, Rigoberto Jiménez; la escritora norteamericana Conner Gorry, y la productora peruana Naghim Vásquez, del CMMLK, se decidió a favor de la película cubana por «el hábil y fascinante manejo simultáneo del lenguaje de la ficción y el documental; por expresar de una manera humanista y compleja, llena de luces y contraluces, la cotidianidad anónima y popular; porque lleva al cine cubano a una dimensión inédita e inesperada de la expresión cinematográfica que renueva la frescura de la mirada después de más de cien años de cine; por las formas inteligentes con que sensibiliza al espectador sin manipularlo emocionalmente; y al contrario, provoca en el interior de cada espectador un profundo diálogo sobre la vida cotidiana en Cuba; por los magníficos recursos artísticos y técnicos, la fotografía, la banda sonora, la edición, la música con los que consigue narrar, a la vez, local y universalmente, la experiencia entrañable de vivir».

El jurado reconoció, también, la inusual cualidad humana del director Fernando Pérez, quien a lo largo de su trayectoria como realizador, ha demostrado que un gran cineasta tiene que ser, además, un gran humanista y un hombre de su tiempo.

Como es ya tradición, el Premio Caminos distingue a la película que, con el imprescindible rigor y calidad artísticos, promueva la afirmación de la vida, potencie una cultura y espiritualidad de solidaridad, re-cree y reencante la historia desde la perspectiva de los excluidos, y estimule la participación ciudadana consciente y comprometida con la esperanza de un mundo donde quepan todos y todas.

Al destacar las cualidades de Suite Habana, el prestigioso crítico uruguayo Jorge Rufinelli dijo que «si bien ahora hay mucho cine minimalista, que indaga en historias mínimas, como el título de la película de Carlos Sorín ―que obtuvo el Premio Caminos el pasado año en el XXIV Festival de La Habana―, en este caso, Fernando Pérez no se vale de la épica; escoge cuidadosamente historias pequeñas de la cotidianidad. En este sentido es una obra mayor por los riesgos estéticos que asume su realizador, es decir, esto que ha llamado tanto la atención: que los personajes no hablan; ¿es documental o es ficción? Por otra parte, el equipo de producción rompe todos esos esquemas y asume una opción y un riesgo. De ahí que el fallo del jurado quiso destacar el trabajo colectivo de Suite Habana que se propuso investigar directamente en la realidad para luego recrear artísticamente las historias».

«El Premio Caminos ―enfatizó Rufinelli― coloca el énfasis en el contenido humanista del filme premiado y no solamente en sus cualidades formales, de ahí que el jurado haya tenido en cuenta los valores espirituales, de mejoramiento humano de la sociedad. Recuerdo que en 1999 entregamos el Premio del CMMLK a Garage Olimpo, una película muy fuerte, muy dolorosa, que trataba sobre los vuelos de la muerte, una realidad en Argentina durante la dictadura; y el tema convocaba a la idea del «nunca más»; es decir, su mensaje humanista era: «vamos a mostrar este horror, no para espantar al espectador, sino para poner en el espíritu del ser humano que estas cosas no pueden volver a suceder en ninguna parte del mundo». El contenido espiritual, humanista de Suite Habana es diferente porque visita la cotidianidad, propone otra manera de ser espiritual, humanista, de estar preocupado por la sobrevivencia; los personajes de la cinta son gentes que trabajan y algunos tienen aficiones artísticas, placeres de vivir, dolores de vivir, pérdidas y ganancias; a fin de cuentas la vida está llena de esos matices y la cinta de Fernando Pérez capta esa complejidad sin atribuirle maldad o bondad a los personajes. El recurso de suprimir el diálogo vacía de estereotipos a los personajes y les da esa humanidad, esas luces y esas sombras de las que estamos poblados todos los seres humanos».

"Un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones es necesidad impostergable que requiere impulsar una revolución educativa internacional"

"Un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones es necesidad impostergable que requiere impulsar una revolución educativa internacional"

La Pedrada.
12/12/2003.

Expresó Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y jefe de la Delegación cubana a la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

Señor Presidente:

No es hora de fabricar quimeras ni hacernos eco de una retórica que poco dice a los pueblos. Para hablar seriamente de sociedad de la información, primero tendríamos que conquistar un mundo libre del hambre, la incultura, la insalubridad, la discriminación y la exclusión.

Sólo en un contexto verdaderamente humano y solidario, ella será algo más que una consigna engañosa.

¿Qué significa "la sociedad de la información" para el 75 por ciento de la población en el mundo subdesarrollado? ¿Para qué sirven las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones a los 1 200 millones de personas que soportan la pobreza extrema, a los 842 millones de hambrientos y a los 2 400 millones carentes de saneamiento básico? ¿Qué harían con una computadora los 854 millones de adultos que no saben leer ni escribir y los 115 millones de niños sin acceso a la educación? ¿Cómo la usarían los 2 mil millones que no disponen de energía eléctrica?

Mucho ha logrado el hombre en las ciencias y las tecnologías desde el comienzo de la historia. Impresionan los descubrimientos del último siglo y su incesante dinámica. Pero lo realmente sorprendente es el contraste entre el progreso material reservado sólo a algunos, y el atraso cada vez más agudo en el desarrollo del humanismo y la solidaridad.

El número de los que aún no conocen el teléfono, es superior al total de la población mundial cuando se estableció la telefonía comercial. Quienes hoy apenas sobreviven en la mayor miseria son muchos más que todos los que habitaban la Tierra el día que nació la ONU con sus incumplidas promesas de paz y libertad.

En el año 2001 los países de altos ingresos concentraban el 73% de los usuarios de Internet y el 95,5% de las computadoras conectadas a ella. Pero, además, la llamada "brecha digital" crea una nueva división al interior de los países incluyendo los más opulentos donde abundan también los marginados.

Para el año 2002 se calculaba que sólo el 2,4% de la Humanidad accedía a Internet, mientras el 50 o el 60 por ciento luchaba contra la pobreza.

Que esta Cumbre no sea una más en la ya larga lista de reuniones para debatir cuestiones vitales sin resultados concretos. Que de ella salga, sobre todo, el compromiso firme de emprender acciones eficaces. Internet no debe quedar en las manos de los principales dueños del capital transnacional, es indispensable crear un organismo intergubernamental democrático que la regule y promueva la cooperación internacional y la transferencia de recursos financieros y de tecnologías. Que la Declaración y el Plan de Acción de esta Cumbre sirvan para detener la manipulación mediática, revelar las verdades, aceptar la diversidad cultural y dejar de imponer los patrones del Norte sobre el Sur.

Cesen las medidas unilaterales y arbitrarias impuestas contra Cuba como parte de un bloqueo económico condenado universalmente. Póngase fin a la agresión de que es objeto en su espacio radioeléctrico en clara y sistemática violación de las normas y procedimientos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Abrase paso la verdad sobre el injusto encarcelamiento de 5 jóvenes cubanos por luchar contra los grupos terroristas que desde los EE.UU., y con su protección, continúan agrediendo nuestro país.

Un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones, es necesidad impostergable que requiere impulsar una revolución educativa internacional. Es posible eliminar el analfabetismo y llevar la enseñanza hasta el sexto grado a quienes carecen de ella en todo el mundo. El gasto total para realizarlo sería menos que el 0,004 por ciento del Producto Interno Bruto de los países desarrollados de la OCDE, en un año.

Cuba, bloqueada y agredida, da su modesta contribución a varios países y reitera su disposición a participar en un esfuerzo internacional que debería ser emprendido por todos.

Hace ya dos siglos y medio, Juan Jacobo Rousseau, denunciaba "a un puñado de poderosos y ricos en el apogeo de grandezas y fortuna, mientras que la multitud se arrastra en la oscuridad y la miseria". Poco ha cambiado el mundo desde entonces, sometido a un régimen que "no sirve más que para mantener al pobre en su miseria y al rico en su usurpación".

Hagamos algo concreto aquí en Ginebra para avanzar hacia su sueño de justicia e igualdad que hoy inspira a centenares de millones en la certeza de que otro mundo mejor es posible.

Muchas Gracias.

Discurso del presidente cubano Fidel Castro Ruz en la escuela primaria "Marcelo Salado", de Cárdenas, el 5 de diciembre de 2003

Discurso del presidente cubano Fidel Castro Ruz en la escuela primaria "Marcelo Salado", de Cárdenas, el 5 de diciembre de 2003


Queridos alumnos, maestros, familiares y distinguidos invitados a este emotivo acto: Para hablar hay que tener bien la garganta, ¿no?, y he tenido que hablar no se sabe cuántas horas en los últimos días. Ustedes los niños de primaria me piden ahora que hable. ¿ Saben lo que están haciendo, lo han pensado bien? ¿Y si les hablo dos horas? (Risas.)
Díganme una cosa: ¿De qué quieren ustedes que yo les hable? (Exclamaciones de: "¡De todo!") ¿De todo? Pero yo no soy profesor de geografía universal (Los niños le piden que les hable de cómo se sintió en la escuela). ¡Ah!, bueno: me trae muchos recuerdos. Pensaba eso hace unos minutos: la vez primera que vine a esta escuela fue hace cuatro años menos un día; es decir, mañana se cumplirán cuatro años exactamente.

Meditaba también que cuando vine aquel día, el 6 de diciembre de 1999, hace cuatro años, los que estaban en primer grado ya están en quinto. A ver, ¿podrían levantar la mano los que están en quinto ahora? (Levantan la mano.) Ustedes se recuerdan entonces, ¿no? (Exclamaciones de: "¡Sí!") Que levanten la mano los que están en el sexto (Levantan la mano). Bien, los de quinto y sexto grados estuvieron presentes. Los de primero, segundo, tercero y cuarto grados, unos tenían 6, 7, 8 y otros 9 años. Aquí hay muchos que recordarán aquellos días.
Están casi todos los maestros que ya laboraban en esta escuela. Hay también alrededor de 16 jóvenes que no lo eran todavía, cursaban el 12º grado como estudiantes de bachiller.
¿Saben por qué esos maestros emergentes están aquí? Fue fruto de los acontecimientos que dieron lugar a la visita que hice a esta escuela.
Me preguntaban cómo me siento; yo lo comparo con lo que sentí aquel día y cómo se sentían los maestros, los trabajadores y todos los que esa tarde nos reunimos aquí. Tal vez entonces no podíamos imaginarnos siquiera la enorme importancia histórica que tendrían aquellos acontecimientos, los hechos que ocurrirían después, de los cuales podríamos estar días enteros hablando.
Lágrimas, dolor, tristeza era lo que reinaba aquí. ¿Y por qué? Porque se había cometido una gran injusticia: uno de los niños de esta escuela estaba dolorosamente ausente. Su padre, sus abuelos, sus familiares estaban atravesando días de terrible sufrimiento por los hechos que habían dado lugar a la ausencia de ese niño.
La escuela no se veía como hoy, pintadita, con una serie de mejoras que no existían entonces. Era una buena escuela en su construcción; pero, como a otras muchas escuelas, le faltaba pintura y otros arreglos necesarios.
Yo no les voy a explicar a ustedes ahora por qué la escuela no estaba tan bonita como está hoy y por qué muchas escuelas no estaban como esta en la actualidad. No se lo voy a explicar porque eso ustedes lo sabrán un día, ustedes lo irán descubriendo; cuáles fueron las causas por las cuales nuestros niños, los niños de Cuba, estaban recibiendo desde hace años una atención como jamás se había brindado en este hemisferio, o en cualquier parte del mundo.
Ustedes han oído hablar de la Revolución; no les voy a explicar lo que es una revolución, simplemente contarles que cuando eso que llamamos Revolución triunfa, es decir, derrota a su adversario en dura lucha, en el país había cientos de miles de niños que no tenían escuelas; un millón de personas adultas que no sabían leer y escribir; millones de las restantes no llegaban a sexto grado, y la mayor parte de las que habían podido asistir a alguna escuela llegaban solo a segundo, tercero o cuarto grado. No más de una de cada diez alcanzaba o a duras penas superaba el nivel de los seis grados.
La inmensa mayoría de los niños no podía llegar a quinto grado, sexto grado, porque eran hijos de trabajadores, de campesinos, de personas humildes que los necesitaban para que ayudaran a la familia a ganarse la vida, comprar alimentos, ropa y zapatos, aunque muchos de ellos andaban descalzos o con harapos, porque, repito, eran muy pobres.
Escuelas como esta, y no de la calidad de esta, nunca vi cuando yo tenía la edad de ustedes; nunca vi una tarde como esta; nunca vi una alegría como esta; nunca vi cientos y cientos de niños haciendo lo que ustedes han hecho aquí esta tarde; nunca vi un acto tan bello; nunca vi tantos niños actuando con gracia infinita; nunca vi profesoras como las tres profesoras de arte que por aquí pasaron, incluso conocidas y famosas, graduadas en nuestras escuelas de arte.
Aquel día en que comenzó la Revolución de que les hablaba, no existía nada parecido a lo que pudiera llamarse así: Instituto Superior de Arte. Apenas podía soñarse que años después personas jóvenes tan cultas, tan preparadas, con tanta capacidad, estuvieran aquí, tal vez una hora, hora y media, creando alegría a todos, a ustedes, a los profesores, a los trabajadores, a los invitados, a los periodistas -estoy seguro de que ellos disfrutaron también de lo que aquí ha ocurrido-, y, además, a un grupo tan querido de familiares, de personas que han sufrido grandes injusticias cometidas contra entrañables familiares suyos: hijos, padres, hermanos por los que han luchado sin tregua durante estos años.

Cuando yo mencionaba que un alumno de esta escuela estaba ausente con motivo de una gran injusticia, ustedes, que son muy inteligentes, saben a lo que me estoy refiriendo, pero no es el único caso: una criatura inocente que tiene ahora cinco años, presente entre ustedes esta tarde, ha sido víctima de una monstruosa injusticia de la cual apenas puede percatarse. Miles de niños han sido víctimas de grandes injusticias; miles de niños, de madres y de otras personas han muerto en esos mares como consecuencia de una ley que nosotros llamamos ley asesina, creada para hostigar la Revolución, creada para destruir la Revolución sin importar el llanto, el luto, la tristeza sembrada en el seno de nuestro querido y heroico pueblo por esa brutal ley.
No es tampoco el único acto de barbarie que se comete contra nuestro pueblo; es uno de los muchos actos bárbaros que se han cometido durante casi medio siglo, y todavía continuamente se cometen.
Hoy mismo llegaron unos cables procedentes de allá, se refieren a 10 ciudadanos de nuestro país que acaban de perecer ahogados, incluyendo, según se afirma, una mujer y un niño, consecuencia de esa ley asesina y de la política de la potencia más poderosa que ha existido en el mundo y ha tratado de pulverizar esta Revolución durante 45 años sin poder conseguirlo.
Digo heroico cuando hablo de nuestro pueblo, porque jamás en la historia se libró una lucha tan desigual, y tampoco nunca se ha podido obtener una victoria tan grande en su lucha contra las agresiones de una potencia tan poderosa por un país tan pequeño.
Aquí hablaba de una niña -no la menciono- que hoy también vino junto a otros familiares de víctimas de acciones igualmente monstruosas. A mí me dijeron: "Mire, ¿usted ve aquella niña? Es fulanita, tiene ya cinco años." Está la niña y está la madre. Y ustedes se asombrarían si les digo que esa niña no ha podido conocer a su padre, que a esa madre se le prohíbe visitar al esposo, que está allá, en el seno de ese imperio poderoso, por cumplir el sagrado deber de advertir sobre planes contra nuestro pueblo realizados por mafias terroristas que, organizadas, dirigidas y pagadas desde Estados Unidos, ponían bombas en los hoteles; de esas que venían aquí a disparar contra los centros turísticos donde trabajan miles de ciudadanos de Cárdenas y de Matanzas, para arruinar la economía del país; las mismas bandas que un día hicieron estallar en pleno vuelo un avión cubano con 73 personas a bordo; las mismas de personas asesinas que fueron reclutadas, entrenadas y armadas por esa potencia para asesinar a hombres, mujeres y niños de nuestro pueblo, de igual modo que fuerzas mercenarias, apoyadas por barcos de guerra, aviones y armas modernas del gobierno de Estados Unidos, invadieron nuestro país por Girón, o la Bahía de Cochinos, un territorio que pertenece a esta provincia de Matanzas.
Pues bien, por tratar de obtener información que ayudara a conocer y prevenir sangrientos planes terroristas, cinco verdaderos héroes, de una conducta que será eternamente ejemplar para nuestros jóvenes, están allá encerrados, en prisiones de alta seguridad, ubicadas en estados diferentes, aislados cada uno de los demás, porque no quieren siquiera permitirles estar juntos, condenados uno a 15 años, otro a 19, dos a cadena perpetua, y otro de ellos a dos cadenas perpetuas. Si viviera cualquiera de estos cien años más, habría cumplido los 100 años en prisión; si viviera 200 años, los habría cumplido en prisión; si viviera 1 000 años, estaría todavía en prisión.
Comprenderán ustedes cuánto nos duele semejante injusticia. Y he mencionado solo un mínimo de injustificables y monstruosas injusticias.
Eso, sin embargo, aunque nos duele, no nos desalienta, porque llevamos 45 años resistiendo con dignidad, con honor, con valor y firmeza inconmovibles la lucha contra el gobierno de esa superpotencia, que no ha hecho más que cosechar derrotas, derrotas y derrotas frente a Cuba.
Hoy mismo, por casualidad, salió un cable con noticias de una mafia de altos funcionarios inescrupulosos y groseramente mentirosos. Estaban reunidos en la Casa Blanca -así la llaman-, el local donde se reúnen los que dirigen el imperio, en una comisión creada nada menos que para idear y aplicar cómo liquidar a la Revolución, tras 45 años de baldíos intentos y fracasos.
Los que tienen más conocimiento de las cuestiones políticas pueden, realmente, reírse al imaginar el espectáculo de aquella camarilla allí reunida y ver las agencias cablegráficas hablando de las fórmulas mágicas que van a poner en práctica para liquidar la Revolución. Pienso que hasta los más pequeñitos aquí presentes pueden comprender lo que eso quiere decir.
Yo les aseguro que tan repugnantes planes los elaboran por una razón muy sencilla, porque no quieren justicia, odian la justicia, odian la independencia de los pueblos, odian la libertad, odian a los pobres, desean traer de nuevo lo que había aquí, y lo que había aquí fue lo que comencé diciéndoles.
Si usted va a ese país se encuentra que hay decenas de miles de personas viviendo bajo los puentes, tapándose con periódicos. Si ustedes van a ese país se encuentran que, a pesar de ser el más poderoso y rico del mundo, hay más de 40 millones de personas que no tienen acceso a la salud pública, millones que son analfabetos, procedentes de los barrios pobres donde no tienen suficientes y adecuados centros de educación, donde viven personas discriminadas por el color de la piel o su condición de inmigrantes escapados del hambre, a los que explotan sin piedad, donde no existe espíritu alguno de hermandad y solidaridad. Jamás allí podrá verse una escuela como esta, en que todos los niños tienen la misma posibilidad de estudiar, aunque los padres sean pobres o sufran de alguna invalidez o impedimento mental o físico. No tienen ni podrán tener nunca una escuela como esta, con un maestro cada 20 o menos de 20 alumnos.
Los niños en eficientes escuelas son hijos de ricos, pues van a las mejores, a las más lujosas, pagando miles y miles de dólares cada año. Ellos no tienen escuelas donde la educación sea gratuita para todos los niños sin excepción; igual que no tienen asistencia médica, o no tienen hospitales y servicio de salud gratuito para todos los niños sin excepción. Los buenos hospitales son únicamente para aquellos muy ricos, muy ricos, que pueden pagar cualquier dinero para que sus hijos o sus familiares reciban asistencia médica.
Ustedes saben que no hay cosa más repugnante que las diferencias, que las discriminaciones. ¿ En qué se demuestra eso? Les voy a ofrecer un dato. En ese país, en cualquier zona pobre, de inmigrantes mexicanos, o haitianos, o de otros países de América Latina, de cada 1 000 niños que nacen, mueren 20, 25, 30 y aún más antes de cumplir el primer año de vida. Los hijos de los ricos tienen tres, cuatro o cinco veces menos posibilidades de morir que los hijos de los pobres.

En ese país tan rico, que gasta cientos de miles de millones de dólares cada año en armas para destruir y matar, mueren más niños antes de cumplir el primer año de vida que los que mueren en Cuba.
En ningún país de América Latina existe educación gratuita para todos los niños. En ningún país de América Latina existe asistencia médica para todos los niños por igual. En Cuba hubo una revolución que hizo justicia, que estableció la igualdad y la dignidad para todos los ciudadanos sin excepción. Es un país donde no se ve un niño de edad escolar vagando o pidiendo limosnas por las calles. Este es un país donde el ciento por ciento de los niños de la edad de ustedes, en la enseñanza primaria, asiste a la escuela y se gradúa de sexto grado. Este es un país, el único del hemisferio, incluyendo a Estados Unidos, donde el ciento por ciento de los niños ingresa en séptimo grado; un país donde el 99,5% de los adolescentes se gradúa de noveno grado. Este es un país en que prácticamente el ciento por ciento de los niños menores de cinco años reciben los beneficios de un plan de educación a través del programa Educa a tu hijo. Este es un país, el único en el hemisferio, que desde que el niño nace, tiene posibilidad de crecer sano, saludable, tener un litro de leche diario, la alimentación necesaria, y, en cuanto al estudio, transitar desde el preescolar hasta graduarse de doctor en ciencias, sin tener que gastar un solo centavo.

Veo a las más pequeñitas que son de primer grado, y les quiero hacer una preguntica. ¿Cuánto pagan ustedes por estudiar en esta escuela? (Le dicen que nada.) ¿Hay alguna que pague un centavo, que le cobren algo? (Le dicen que no.)
Ese es el país que ese monstruoso imperio quiere destruir, quiere hacer desaparecer del mapa, porque este país, este pueblo, ustedes, se han convertido en un ejemplo para el resto de los países de América Latina, que viven cada vez con más pobreza, más problemas y menos recursos para la educación y la salud; y ellos, que no quieren que cambie la vida de todos los países hermanos de América Latina y del Caribe, ni quieren que los gobiernos de esos países le puedan decir no a cualquier exigencia del imperio, no desean que exista Cuba como un faro, como una estrella.
Es absolutamente seguro que los demás países cambiarán, ya algunos están empezando a realizar cambios profundos, y no quieren, por ello, los amos actuales del mundo, que se cumpla aquel sueño martiano, aquella decisión, cuando expresaba que estaba dispuesto a morir sin patria ?de la que carecía al estar ocupada por el poderoso ejército colonial español? pero sin amo, y tener en su tumba un ramo de flores y una bandera. Hoy los cubanos tenemos patria; si debemos morir defendiéndola, moriríamos con patria y sin amo (Aplausos y exclamaciones).

El grupito de idiotas que se reunieron ayer en la Casa Blanca morirán de amargura, morirán de frustración y morirán hasta del asombro al contemplar cómo este país ha resistido 45 años de bloqueo, y se empeñan en prometer que tomarán un conjunto de medidas mágicas para derrotar a la Revolución Cubana; es decir, destruir la obra que la Revolución ha hecho en estos 45 años, destruir esta libertad, destruir esta alegría que vimos hoy, destruir este porvenir, destruir esta creciente y maravillosa cultura para todos los niños de Cuba, que hoy disfrutan y disfrutarán cada vez más con absoluta igualdad de oportunidades para desarrollar sus inteligencias, sus talentos y sus vocaciones tan lejos como sea posible alcanzar.

Esta lucha por la independencia y el porvenir de nuestro pueblo ha vivido largas etapas, durante casi un siglo, desde que comenzó la primera guerra en 1868 hasta la última batalla en que obtuvo su plena independencia, el Primero de Enero de 1959. Y alcanzó la libertad más grande que haya alcanzado ningún pueblo en el mundo, porque ningún pueblo del mundo ha podido decir ¡no! durante 45 años; ningún pueblo del mundo fue capaz de desafiar a esa gigantesca potencia y decirle ¡no! durante 45 años, decirle ¡no! hoy con más fuerza y seguridad que el primer día, y estar en disposición de decirle ¡no! 100 años más si fuera necesario, aunque no será necesario tanto tiempo, porque los que manejan ese monstruo insaciable e insostenible están encontrando la oposición creciente de los pueblos, incluso, y es muy importante, del propio pueblo norteamericano, cuyos antecesores proclamaron que a todos los seres humanos "el Creador" les había concedido sagrados derechos.

Cuando nosotros hablamos de imperialismo agresor, superpotencia imperialista, monstruo, no nos referimos ni nos referiremos jamás al pueblo norteamericano. Ese pueblo está constituido por decenas de millones, cientos de millones, ya casi 300 millones de personas que son como ustedes: niños, maestros, madres o padres, personas capaces de nobles sentimientos, nadie podría culparlos del sistema en que viven. Ese sistema es un producto de la historia, un producto de la evolución histórica de la sociedad humana que, a lo largo de miles de años de injusticia, ha derivado, ha degenerado hasta el actual sistema imperial globalizado, cada vez más insostenible, que hoy se impone al mundo.
Ustedes dirán, ¿y por qué en otros países de este hemisferio existen tantos millones de niños sin escuelas y tantas decenas de millones de niños pobres? ¿Por qué mueren tantas decenas de niños por cada 1 000 que nacen cada año? ¿Por qué hay tanta hambre? ¿Por qué hay tanta miseria? ¿Por qué hay tanta discriminación? ¿Por qué hay tantos problemas sociales? ¿Por qué hay niños descalzos? ¿Por qué aparecen todos los días, en cualquier capital, ejércitos de niños limpiando parabrisas, limpiando zapatos, pidiendo limosnas, a una edad en que deben estar en la escuela, estudiando quinto, sexto, séptimo, octavo grado? Sencillamente a causa de ese sistema de explotación, de saqueo de los pueblos, para que una exigua minoría disfrute de enormes privilegios.
Ustedes se preguntarán, ¿y será eternamente así? Les digo que no, que cada vez queda menos tiempo de vida a ese sistema de dominación, que los pueblos van tomando conciencia de tales injusticias, que los pueblos se rebelan cada vez más ante ellas y derrocan gobiernos con frecuencia creciente, muchas veces sin disparar un tiro.
En Bolivia, país hermano -ustedes lo han oído nombrar mucho, porque allí estuvo el Che luchando precisamente por la justicia, luchando por cambiar la vida atroz de los pueblos de América Latina-, un gobierno cayó sin que le dispararan un tiro. Ya son tan débiles los gobiernos y están en situaciones tan críticas, que hasta con un soplo caen.
Esas condiciones de injusticia dieron lugar a que en Argentina, de un soplo, cayeran dos gobiernos consecutivos. A consecuencia de esas injusticias, en otro gran país, un líder obrero, un tornero, que había aspirado tres veces anteriormente a la presidencia, obtuvo amplia victoria, cuando una considerable mayoría del pueblo le otorgó los votos. Tenemos el ejemplo del hermano pueblo de Venezuela, donde un proceso revolucionario muy profundo está desarrollándose.
Hay una situación de inestabilidad en casi todos los países de América Latina, utilizando métodos de gángsteres que laboran allá en la Casa Blanca fraguando crímenes contra Cuba; están nerviosos, experimentan temor, se desesperan, ante la realidad de más de 500 millones de habitantes que en este hemisferio se rebelan cada vez más por las insoportables condiciones de vida que padecen.
Yo les puedo asegurar que ese creciente sistema de saqueo no podrá durar mucho tiempo. ¿Y qué se le ocurre a la mafia imperialista terrorista? Apurarse, inventar, buscar aventureramente cómo pueden barrer el ejemplo de Cuba, faro de dignidad, de firmeza inconmovible, inapagable luz de resistencia heroica.
Hoy nuestro país dispone ya del mejor sistema de educación entre todos los países, posee el índice de mayor número de maestros por habitante y de menor número de alumnos por aula. No existe ya una sola escuela primaria con más de 30 alumnos por maestro y aula; el promedio nacional no llega a 20, y en la propia capital, que hace dos años era 37, es hoy de 18. Y todo a pesar del período especial y del bloqueo.

Hoy en la escuela secundaria, donde se está llevando a cabo un extraordinario y nuevo proceso educativo, tenemos un profesor cada 15 alumnos. Antes el sistema era un profesor que daba clases a un grupo con 40 ó 50 alumnos sobre una materia y después a varios grupos similares; al final, sumaban 200 ó 300 alumnos. No conocía, porque era imposible, el nombre de los alumnos; no tenía relaciones estrechas con la familia, que tanto puede contribuir y contribuye cada vez más en nuestro país a la educación de los niños.
Se están aplicando métodos nuevos, con el empleo de las técnicas más modernas, que multiplican los conocimientos que un alumno adquiere cada año.
Hoy ya nuestros niños empiezan a estudiar computación desde el preescolar. Hoy nuestros niños de primaria, con la doble sesión en todo el país, que ocupan un lugar cimero en el mundo en los conocimientos de lenguaje y de matemática, pienso que triplicarán sus conocimientos. Hoy los de secundaria, que antes no tenían la doble sesión, cuadruplicarán los conocimientos.
Si les cuento algo, ustedes no me creen. Muchas veces, en las primeras horas de la tarde, cuando el tiempo me lo permite, observo las clases por televisión, y recuerdo lo que me enseñaban cuando estaba en segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto grado, el lenguaje, las matemáticas, la geografía, la historia, etcétera, y me asombro de las cosas que se pueden aprender en media hora.
Ayer, precisamente, alrededor de las 2:00 de la tarde, estuve observando una teleclase de geografía, y les puedo asegurar que en apenas media hora aprendí algunas cosas sobre el planeta, sobre la Tierra: cómo era hace 350 millones de años, cómo era hace 300, cómo era hace 250, y así sucesivamente. Lo primero que aparece es una masa, como quien tira, por ejemplo, un puñado de tinta sobre una hoja y sale una mancha compacta. Toda la Tierra, toda, era como esa mancha hace 350 millones de años. Después van explicando y mostrando imágenes de cómo era en las sucesivas etapas, cómo se iba separando esa masa y surgiendo la configuración actual del planeta, todo ese mapa que ustedes pueden observar hoy de cada uno de los continentes.
Luego explican qué es la corteza terrestre, que rodea toda la tierra bajo la superficie del mar y en la tierra firme, qué era, cómo se formó el relieve de cada uno de los continentes, cómo surgieron las cordilleras, y con métodos técnicos hoy señalan el fondo del mar, sus valles, sus cordilleras, cómo se produce el movimiento de esa corteza a partir de lo que se llama el magma que ocupa el mayor volumen del planeta, o cómo surgió el Himalaya mediante esos movimientos, cómo se originan los volcanes, qué factores determinan los terremotos. Y en ese tiempo pude ver decenas de imágenes en colores, con todos los detalles, con explicaciones claras, ¡y cuánto me habría gustado estar ahora en séptimo, octavo y noveno grado!
Una vez más me asombré, una vez más experimenté felicidad al constatar las perspectivas del método que estamos aplicando en la educación de casi medio millón de estudiantes de nuestra secundaria básica. Seguimos trabajando activamente para que el suministro de una fuerte merienda al mediodía se extienda progresivamente a todas las secundarias del país. Esperamos que se alcance este objetivo al iniciarse el próximo curso escolar en septiembre del 2004, es decir, dentro de 8 ó 10 meses, una merienda que contiene el 41% de las proteínas que un niño de esa edad requiere, y, además, gratuitamente.
¿Qué puede pensar una persona digna, una persona seria, una persona decente, cuando lee un cable sobre los bandidos aquellos, discutiendo e ideando fórmulas para estrangular más a Cuba, para arreciar el bloqueo, para impedir todo esto, para impedir que los niños tengan cada vez más libros, cada vez más recursos docentes, cada vez más y mejores alimentos?
Quizás ignoraban totalmente que dos días antes de esa grotesca y cínica reunión del cacareado Comité yo sostenía un constructivo encuentro con más de 600 estudiantes y profesores procedentes de 239 universidades de Estados Unidos. Les puedo asegurar que aquellos jóvenes, que participaban de un programa que llaman Semestre en el Mar, con dos frecuencias cada año, impresionan por su calidad humana y su decencia. Es, sin duda, una juventud que emergerá de las universidades con más conocimiento del mundo y más cultura política. En los últimos años me he reunido e intercambiado con más de 4 000 de ellos.
Hubo, entre los presidentes de Estados Unidos en estos años de Revolución, quien se jactaba de haber leído un solo libro en toda su vida, y puede haber algún otro que haya leído solo dos o tres. Quizás lo más extraño de situaciones como estas es que personas con un poderío capaz de destruir el mundo en cuestión de horas -fíjense bien-, con un poderío capaz de destruir a todas las naciones del mundo en cuestión de horas, tengan menos cultura política -no hablo ya de sentimientos- que los alumnos de primaria de esta escuela "Marcelo Salado" (Aplausos). Y no exagero, ni incluyo a los maestros, porque nuestros maestros, en esta materia, son verdaderos sabios al lado de muchos de los que ostentan tan monstruoso poder carentes por completo de principios morales y éticos. La diferencia entre la verdad y la mentira no existe en absoluto para ellos.
Es la realidad de este mundo: un sistema globalizado e insostenible de explotación y saqueo de todos los pueblos del Tercer Mundo, que se rige por normas bárbaras y sin escrúpulo alguno. Por eso digo, al recordar los encuentros con los jóvenes estudiantes norteamericanos, que los verdugos que intenten un genocidio contra Cuba no solo tendrán que enfrentarse al valor de este pueblo, a la decisión de vencer o morir, a la decisión de continuar con más voluntad, decisión y experiencia que nunca la lucha en defensa de la patria y la Revolución, sino que tendrán que enfrentar al propio pueblo norteamericano, hacia el cual sentimos un creciente afecto.

Vale la pena recordar la gran batalla iniciada aquel 5 de diciembre, porque yo vine a la escuela el 6, y el día antes se iniciaba la lucha frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos por un millar de jóvenes de las brigadas científicas, quienes, concluida una reunión, marcharon hacia la Oficina de Intereses de Estados Unidos y desde un yipi pronunciaron las primeras denuncias.
No podemos olvidar cuántos meses duró aquella batalla, y cómo al final el 80% del pueblo norteamericano tomó conciencia de aquella gran injusticia y apoyó el regreso de aquel compañerito, cuya ausencia nos causó a todos, y al pueblo entero de Cuba, tanto dolor y tanta decisión de lucha.
Iniciamos una batalla difícil en medio de las mentiras y las calumnias contra nuestro país; pero estábamos decididos a ganarla, y la habríamos ganado, no le quepa duda a nadie. Nuestro pueblo habría ganado esa batalla sin violencia, a base de verdades, a base de argumentos, a base de razones, usando la posibilidad de trasmitir al mundo la verdad; y no solo la opinión pública de Estados Unidos mayoritariamente nos dio la razón, sino la opinión pública del mundo entero.

Ah, pero se había iniciado la batalla y era obvio que no podíamos detenernos en el momento en que se reparara aquella injusticia, porque lo importante, lo esencial, eran todas las causas que han originado tanto daño a nuestro pueblo, la pérdida de tantas vidas de hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos: los abusos, los crímenes, las amenazas, los bloqueos, los ataques mercenarios, los sabotajes, la guerra de la potencia más rica y poderosa del mundo contra una pequeña isla situada a 90 millas.
Ni pudieron impedir el desarrollo de la Revolución, ni pudieron impedir una obra humana que no tiene paralelo en la historia. Este es un país de honor, de vergüenza, que inició una lucha con elevados principios, a los cuales ha sido leal desde que iniciamos el primer combate contra la tiranía. El país que a lo largo de los 25 meses de guerra jamás humilló a un prisionero que depusiera las armas, jamás lo golpeó, jamás dejó de tratarlo con respeto, jamás dejó de atender a un herido, y a veces de forma preferente en casos de gravedad. Les entregábamos medicamentos, a pesar de que estábamos bloqueados en la Sierra Maestra.

No hay que olvidarse de la moral, no hay que olvidarse de los principios. Nuestros principios se han mantenido inconmovibles hasta hoy.
Cuando usted mira la televisión con noticias procedentes de Europa, cada vez que hay una huelga o conflicto social no observa otra cosa que hombres con escafandras y lanzando gases lacrimógenos, chorros potentes de agua, enormes caballos abalanzándose contra la gente y golpes de todo tipo a ciudadanos que protestan contra viejos y nuevos abusos. Nuestro país se puede dar el lujo de llamar como hay que llamar, tanto a los bandidos que han cometido infinidad de crímenes contra Cuba como a los hipócritas gobiernos europeos que son cómplices de Estados Unidos en sus agresiones a Cuba y amenazaron con quitar una "ayuda humanitaria" que no existía y no era más que una desvergonzada mentira que adquiría, además, el carácter de limosna.
Nos compraban alrededor de 500 millones de dólares y nosotros les comprábamos a ellos más de 1 500. Calculando conservadoramente las ganancias que obtenían del intercambio desigual con nosotros, recibían de Cuba no menos de 400 millones de dólares de ganancia. Las llamadas "ayudas humanitarias" eran discutidas durante años, y los representantes que discutían tales ayudas se hospedaban en los mejores hoteles, viajaban en las mejores líneas aéreas, gran parte del dinero se invertía en eso y además decidían qué había que hacer con la ayuda y cómo había que hacerlo.
Les confieso que, en general, la llamada "ayuda humanitaria" con que ellos tratan de lavar sus sucias conciencias de los siglos en que han estado saqueando al mundo y continúan saqueándolo, nosotros la recibíamos por educación, por cortesía, y no hemos necesitado de ninguna de esas ayudas, cifras miserables, para hacer todo lo que hemos hecho.
La proeza realizada en estos cuatro años de batalla de ideas la hemos hecho con nuestros recursos exclusivamente. Viene a ser apenas el 1% del gasto anual en divisas, y realmente se ha producido una profunda revolución en muchos aspectos de la vida que tendrán gran trascendencia.
¿Qué es lo que no quieren los bandidos, o los rufianes que elaboran la política contra Cuba, varios de ellos con una bochornosa historia de inmoralidades, de complicidad con la mafia terrorista de Miami? Sencillamente, no quieren, o están asustados -no se puede explicar de otra manera- por el prestigio creciente de Cuba. No tienen un puntico por dónde atacarla. Necesitan justificarlo todo sobre la base de mentiras y groseras calumnias.
Han llegado, incluso, a acusarnos de estar fabricando armas biológicas, a un país cuyos centros de investigación están dedicados por entero a investigar para la producción de medicamentos que salvan vidas, que han producido vacunas que protegen contra la enfermedad o la muerte a no se sabe cuántas personas en el mundo, que desarrollan nuevos medios y técnicas para enfrentar serios problemas de salud que hoy padece la humanidad; que posee los índices de SIDA más reducidos del mundo, que busca soluciones para la prevención o la cura de tumores malignos. Un país que avanza en muchas direcciones; un país que, a pesar de contar con servicios de salud que están por encima de los de cualquier otro país, está modificando, transformando y perfeccionando esos servicios que, inevitablemente, no solo nos pondrán por delante de Estados Unidos y de cualquier otro país industrializado, sino que en esa comparación les sacaremos tres pistas de ventaja. Imposible que puedan alcanzarnos. No lo soportan; la vanidad, el orgullo, la prepotencia les impide hacerlo. ¡Pues lo tendrán que soportar! ¡Se lo prometo en nombre del pueblo de Cuba! (Aplausos.) ¡Ah!, ponen grandes esperanzas -y ahí lo dicen los cables, entre otras muchas declaraciones cínicas- en que esto se resuelva pronto. ¡Ah!, sí, porque están calculando los segundos de vida que me queden, sin que los muy estúpidos recuerden que se trata de un dirigente revolucionario que ha tenido el privilegio de vivir los años que ha vivido, a pesar de los incontables planes de asesinato fraguados en Estados Unidos contra él.
Han tenido, además, la desgracia de que aparentemente tenga genes de longevidad (Aplausos). Vivo despreocupado y he vivido siempre despreocupado de las cuestiones de la vida o de la muerte. No se trata de una cuestión de valor ni mucho menos; yo sé bien de qué se trata. No he escrito una autobiografía, pero con lo que tengo almacenado de recuerdos casi podría llenar un edificio como este de discos compactos (Risas).
¿Y por qué digo que estoy tranquilo y cada vez más tranquilo? --se preguntarán algunos. Sencillamente porque esta Revolución no depende de un individuo, ni de dos, ni de tres. Pero en la Casa Blanca hablan como si supieran el día en que voy a morir. En matar se sabe que son expertos. ¿Tendré que cuidarme un poquito más para no facilitarles la tarea? Nadie sabe a cuántos han matado ya. Algún día se conocerá, cuando determinados documentos sean desclasificados o alguien lo revele. Pero mejor es no gastar tiempo en eso. Siempre ha sido así.
Uno de los asistentes a la histórica reunión declaró: "Vemos al régimen cada vez más frágil. Depende casi exclusivamente de la personalidad de una persona. Esa persona cada día tiene más años y su salud no luce tan bien."
Es para divertirse. Descubrir a estas horas que cada minuto que pasa una persona tiene más edad merece un Premio Nobel. ¡Y qué inmenso honor, qué enorme distinción! Es mucho más grande que la Estatua de la Libertad, esa que está a la entrada de Nueva York, el gigantesco monumento. Tengo miedo de que siga creciendo hasta tal grado que tope con la Luna el honor de atribuirle a un individuo ser el causante de sus frustraciones, sus fracasos, sus derrotas, del hecho insólito de que el superpoderoso imperio se haya estrellado contra las supuestas cualidades de un individuo, atribuyéndole lo que es fruto del espíritu indoblegable y el heroísmo extraordinario de su pueblo.
La prepotencia los ciega y la ira no les permite ver ni comprender lo que es hoy la antigua semicolonia donde el 90% de las personas eran analfabetas o semianalfabetas, contra cuya cultura se estrellan la insensatez, la impotencia y la ignorancia de los que dirigen al imperio.
A ese pueblo, durante más de medio siglo, le enseñaban que la independencia por la que tanto lucharon no era obra de Céspedes, Agramonte, Martí, Gómez, Maceo y tantas decenas de miles de extraordinarios combatientes, que no era fruto del patriotismo de un pueblo que cuando apenas contaba con algo más de un millón de habitantes -una parte de los cuales eran españoles, y donde los amos de las grandes plantaciones, cubanos de origen, eran pro españoles o pro anexionistas-, y en medio de una sociedad esclavista, fue capaz de luchar durante 30 años contra fuerzas enemigas que alcanzaron la cifra de hasta 300 000 soldados. Creo, sinceramente, que ningún pueblo hizo semejante proeza. Y derrotada ya aquella decadente potencia española, el gobierno de Estados Unidos, con el mayor oportunismo del mundo y so pretexto de obra humanitaria, interviene con sus fuerzas en este país, lo ocupa durante cuatro años, se apodera de todas las riquezas y nos deja convertidos en una neocolonia bajo las cláusulas de una infame Enmienda impuesta a nuestra Constitución, que les daba derecho a intervenir e incluso ocupar permanentemente parte de nuestro territorio y mantenerlo ocupado a su antojo durante tiempo indefinido, como lo ocupan todavía en la base de Guantánamo, convertida hoy en una cárcel mundial violatoria de toda legalidad y de lo que ellos llaman derechos humanos. Sufrimos dolor cuando en el mundo se habla de esa horrible cárcel, que nada tiene que envidiar a los campos de concentración nazis.
Como consecuencia de aquella intervención, todavía mantienen por la fuerza esa base. Poseen en su propio territorio millones de kilómetros cuadrados. No hicieron allí esa cárcel; la hicieron aquí para humillar a Cuba.
Hay un montón de países reclamando que allí se encuentran ciudadanos suyos sin juicio ni garantía alguna, violando las más elementales normas internacionales.

Mientras esto ocurre, como ya expliqué, los cinco compañeros nuestros que observaban las actividades terroristas contra Cuba y corrían grandes riesgos para informar y prevenir a nuestro país de aquellos criminales hechos engendrados y dirigidos desde Estados Unidos, están sometidos a durísimo e inhumano trato en cárceles de alta seguridad, bajo condiciones humillantes, abusivas, extremadamente arbitrarias, que no sirven más que para multiplicar la admiración y el orgullo de nuestro pueblo al verlos mantener, indoblegables, sus principios revolucionarios y su dignidad.
Debieran mirar bien a esos jóvenes y comprender que aquí se van a encontrar a millones como ellos. A esta isla podrían lanzarle una lluvia de bombas nucleares, y no se rendirá jamás. Este es un país de historia heroica; un país donde cientos de miles de ciudadanos han cumplido misiones internacionalistas, que hoy poseen los conocimientos militares suficientes para convertirlo en infierno de cualquier invasor.

Iniciamos la lucha contra el ejército batistiano y sus fuerzas armadas, ascendentes a 85 000 hombres, con unos pocos fusiles, solo siete. Es bien conocida la historia, la dignidad, el patriotismo, la capacidad de nuestro pueblo para pensar, meditar, analizar y adaptarse a cualquier tipo de guerra. Vivimos incluso la experiencia de haber estado bajo la amenaza de cientos de proyectiles nucleares en el año 1962. No vimos, sin embargo, a un solo ciudadano perder el sueño ni inquietarse.

Este país cuenta con millones de combatientes y millones de armas, las que sabe muy bien cómo debe utilizarlas en caso de ser agredido. Sería conveniente que los sesudos estrategas de la política de amenazas, bloqueo, estrangulamiento y agresión a Cuba se sentaran unos minutos a meditar un poco cómo serían las cosas en este país, que tampoco es tan fácil de atacar por varias razones: saben que el precio sería impagable; saben que el pueblo norteamericano no lo justificaría nunca porque, a pesar de todas las mentiras y pretextos que puedan inventar para engañarlo, se opone cada vez más a las ilegalidades, arbitrariedades y guerras de conquista; saben que el pueblo norteamericano comprende cada vez mejor los disparates y las falsedades de ese gobierno. Y les advierto que los estoy tratando bien. La cantidad de elementos de juicio disponibles sería suficiente para marcarlos de forma indeleble ante la historia. ¡Todavía el muerto puede hacer más cosas antes de morirse!
Pero han dicho otro descarado disparate. Se reunió el grupito y un cretino declaró públicamente que no solo estaban haciendo todo lo necesario para que lo más rápidamente posible la Revolución cayera; que no se trataba únicamente de eso, sino de impedir a toda costa que cualquier otro dirigente revolucionario gobernara el país, que de eso se encargarían ellos, en clara referencia a una acción militar.

Parece que nos quieren traer a los de la mafia de Miami, quién sabe a qué demonios, a qué bandidos, a qué degenerados, como si se pudiera contar así con la posibilidad de gobernar a este indómito pueblo. Es que no lo saben, o fuman mariguana -no puedo entenderlo de otra forma-, o viven dándose tragos de cualquier mezcla de cosas.
Hablan como si se creyeran de verdad que esta Revolución se cae mañana, que este país no puede resistir. ¡No se dan cuenta de la causa, la realidad y la fuerza de la Revolución Cubana!
En nuestro país se cometen errores, no digo que no; y constantemente denuncio, advierto, exhorto a meditar, exijo rectificaciones. Nosotros conocemos muy bien a nuestra gente. El enemigo ignora que se encontrarán con millones de líderes; se encontrarán un pueblo entero convertido en líder, hasta los niños; se encontrarán una cultura política y revolucionaria como la que jamás ha tenido un país; se encontrarán que jamás hubo proceso político alguno con un apoyo mayor del que ha tenido esta Revolución.
Acabarán de comprender que no es sobre la base de la fuerza, ni de carros de bomberos, ni de hombres con escafandras, ni de gases lacrimógenos, ni con caballos de siete pies y golpes como se mantiene la tranquilidad en nuestro país, que cuenta con el récord insuperable de no haber usado jamás la fuerza contra el pueblo.

Ellos saben que eso es verdad, del mismo modo que saben que aquí jamás alguien ha sido torturado, que aquí jamás alguien ha sido víctima de un escuadrón de la muerte y que tales instituciones no existen; saben que jamás se han producido ejecuciones extrajudiciales; saben que jamás se ha cometido un asesinato político a lo largo de 45 años de la Revolución, lo cual constituirá un récord olímpico muy difícil de superar en los años venideros; saben que al crearse un motín en 1994, aquel 5 de agosto, no se movió un policía, ni un carro de bomberos o algo parecido, que fui personalmente allí, en el asiento delantero del yipi y, habiéndoles prohibido terminantemente a los nueve hombres que estaban conmigo usar las armas, bajé allí donde estaba un grupo de gente realmente amargada, bastante marginal, a los que desde Estados Unidos la radio subversiva oficial les había anunciado que vendrían a buscarlos en unos barcos. Cayeron en la provocación, estaban irritados y comenzaron a tirar piedras. No se movió nadie, porque lo primero que hice fue advertirles a las autoridades correspondientes que no enviaran allí ni un pelotón de soldados, ni de policías. Y al llegar donde estaban, el desorden cesó en fracción de segundos. Comenzó a salir gente de todas partes y los mismos tiradores de piedras empezaron a aplaudir. Caminamos hacia la entrada del puerto, era un río de gente, no se sabe de dónde salió, dimos la vuelta en el Malecón y caminamos por él largo trecho. Fue la única vez que en 45 años se desató un desorden. No hubo un disparo, no hubo gas lacrimógeno, no hubo un golpe, no hubo un herido. Es la fuerza de la moral, es la fuerza de la dignidad, es la fuerza de los principios. Es la primera vez que hablo en público de mi actividad personal en aquel episodio.

Tal vez por eso crean que a los 15 minutos de mi fallecimiento la Revolución se derrumba; ignoran o pretenden ignorar los millones de personas en este país que tienen conocimientos, que no son analfabetos, que saben de política más de lo que saben aquellos caballeros, mucho más, infinitamente más; que saben de la psicología humana, que saben del patriotismo tradicional de nuestro pueblo, que son capaces de hacer lo que aquellos heroicos compañeros hacen en el seno del monstruo, prisioneros del imperio; que saben que este país cuenta con cientos de miles de hombres que cumplieron voluntariamente peligrosas misiones internacionalistas en los lugares más difíciles, que hoy cuenta con 300 000 profesores y maestros, y que pedir docentes voluntarios para ir a educar a cualquier lugar del mundo tendría la respuesta de decenas de miles.
Cuando Nicaragua, se ofrecieron 30 000, y cuando allí asesinaron a uno o dos de ellos, se ofrecieron 100 000. Ese es este pueblo: maten a un cubano, y pidan voluntarios para ir a luchar; maten a un cubano, cometan una gran injusticia contra un cubano y tendrán millones de cubanos dispuestos a dar la vida, si es necesario, para exigir justicia o para dar respuesta a la injusticia.

Bandidos hubo aquí organizados por ellos, que costaron miles de vidas, terroristas de todas clases, y fueron los obreros y los campesinos de allí del Escambray, 10 000 obreros y campesinos, organizados en batallones, los que al final capturaron hasta el último bandido.
Asesinaron alfabetizadores como Manuel Ascunce, o maestros como Conrado Benítez; invadieron el país, bombardearon sorpresivamente y con aviones que llevaban insignias cubanas a nuestro pueblo, en medio de la campaña de alfabetización, la primera en el mundo de esa naturaleza que erradicó el analfabetismo en un año, y hoy cuenta con cientos de miles, alrededor de 800 000 profesionales universitarios, intelectuales, millones de técnicos medios, y todo un pueblo estudiando. Un país que ha universalizado la enseñanza superior, un país que lucha por una cultura general integral, un país de cuyos conocimientos obtendrá los ingresos que necesita para su desarrollo pleno y para ayudar a otros países.

Es conocido que en África, en el Caribe y en América Latina hay un elevadísimo número de médicos cumpliendo misiones en los lugares más difíciles. Ellos saben bien que Cuba, por ejemplo, atiende la salud de las tres cuartas partes de la población haitiana; ellos tienen batallones, aviones de bombardeo, tanques, misiles, ellos y otros han invadido a ese país más de una vez, pero ninguno le ha enviado nunca un médico, no pueden enviárselo. Paguen lo que paguen, Estados Unidos y Europa juntos no reunirían los cientos de médicos que hoy atienden a la población haitiana.
Este país ha creado un gran capital humano en todos los terrenos; ya mencioné la educación, puedo mencionar otras muchas cosas; mencioné los combatientes, mencioné los compatriotas solidarios que por cientos de miles, en los años de Revolución, han cumplido peligrosas misiones internacionalistas.
Ellos saben, o debieran saber, lo que es Cuba, para andar con tanta tontería y tantas idioteces; más vale que se dediquen a tomar whisky o a mezclar sus tragos con cualquier otra cosa, en vez de estar perdiendo el tiempo en esas reunioncitas de la Casa Blanca que no nos intimidan.
Deben saber, además, que nosotros hemos sido cuidadosos, hemos evitado retóricas, se las hemos dejado todas a ellos, pero si quieren discutir y quieren debatir, debieran buscarse varias corazas de aceros especiales para discutir, porque no tienen un argumento, no tienen una idea, no tienen moral, no tienen un punto de apoyo; esa es la verdad. Toda la bronca ahora, las amenazas, son para que no venga aquí ningún norteamericano, para que no viajen, para que no visiten a Cuba. No sé qué les daría esa furia. ¿Acaso la reunión, que fue la sexta, con esos estudiantes norteamericanos que procedían de 239 universidades? Y son muchachos inteligentes, no vayan a creer que se trataba de hijos de familias pobres; ese tipo de actividades cuestan, hay que pagarlas. Fue una magnífica iniciativa de la universidad norteamericana de Pittsburgh crear ese programa. Y en los recorridos para saber lo que pasa en el mundo, van representaciones de cientos de las mejores universidades de Estados Unidos. Por eso es preciso distinguir muy bien, ver. Aquella gente de la reunión en la Casa Blanca no se atrevería a reunirse con esos estudiantes norteamericanos.
Les sugiero que vayan y reúnan a los seiscientos y tantos estudiantes y profesores con los que me reuní durante cuatro horas en el Palacio de las Convenciones, y discutan con ellos si quieren saber lo que es el mundo, si quieren saber lo que es Cuba, y cuál es su impresión, y cómo este no es un pueblo de fanáticos, sino un pueblo de gente culta, civilizada; que este es tal vez el único país donde nunca se ha quemado una bandera norteamericana, una de las formas con que muchas personas desahogan su pasión o sus agravios, nunca lo ha hecho, porque se trata de una revolución educadora, una revolución de principios, una revolución basada en ideas, que no puede culpar al pueblo norteamericano de lo que hacen sus gobiernos contra nuestro país.
Ellos, en cambio, al parecer les echan la culpa a los niños, a los enfermos, a los ancianos, a los que sufren, porque todas esas medidas para endurecer el bloqueo y otras, ¿qué objetivo buscan?
Ya les decía, ellos no tienen idea de cuánto es el apoyo del pueblo cubano a la Revolución, y nosotros lo conocemos milimétricamente. Llevamos cuatro años recogiendo estados de opinión cada día; vemos cómo han avanzado los conocimientos y la conciencia de nuestro pueblo en estos años, vemos cómo prosperan todos los programas, decenas y decenas de programas sociales, culturales, educacionales, artísticos.
Hace cuatro años no existían escuelas de instructores de arte, y cuando veía en la tarde de hoy a estas jóvenes profesoras artistas salidas de las escuelas, que es de donde único pueden salir los sentimientos y valores que nos hacen seres humanos, o los conocimientos que nos hacen productores y creadores, pensaba en el valor de contar hoy con 16 000 estudiantes seleccionados que estudian en las escuelas de instructores de arte, y que en los próximos ocho meses saldrán graduados ya los primeros.

Conocemos lo que hicieron los alumnos del tercer año de esa escuela en la UCI, una universidad nueva, el impacto que dejaron allí. De modo que no se resignan sus alumnos, ni se conforman con que les envíen otros instructores que no sean los 20 que estuvieron allí, y nuestro país en el próximo septiembre tendrá ya alrededor de 3 500; detrás de ellos, graduándose ellos, otros 16 000 continúan o inician estudios cuando entren los de primer año. Así que estaremos graduando no menos de 3 500 por año e ingresando más de 4 000, porque, si algunos no pudieron terminar, no vamos a ingresar solo 4 000; sabemos las capacidades disponibles, siempre estará llena la escuela.
Viendo lo que vimos hoy, es posible imaginarse perfectamente cuando haya 10 000 graduados, cuando haya 20 000.
Pero algo más: se le está dando apoyo e impulso al Instituto Superior de Arte. Allí se está invirtiendo, tiene gran prestigio y será uno de los mejores del mundo.

Hoy en nuestro país, en la capital por ejemplo, está la Escuela Nacional de Ballet, y 4 100 niños de familias humildes tienen, a solicitud de las familias, dos días a la semana en los que reciben clases de danza clásica impartidas por profesoras de danza catalogadas entre las mejores del mundo, a la vez que cerca de 300 alumnos están realizando allí estudios profesionales. La capacidad de la escuela es de 300. Y a pesar del bloqueo y de todas las porquerías imperialistas, un grupo de ómnibus van a distintos lugares a recoger a esos niños y niñas aficionados, a través de rutas escolares que tienen esos ómnibus, los recogen y los llevan con la mayor seguridad durante la semana. Y el costo, con el combustible caro, apenas alcanza los 30 000 dólares al año; es decir que ofrecer esa posibilidad a esos niños de cualquier familia, vivan en el municipio que vivan de la Ciudad de La Habana, costaría su transporte alrededor de solo siete dólares por niño al año, y la misma escuela para formar profesionales divulga y promueve a la vez conocimientos culturales y artísticos de gran valor.
Eso no existe en ningún otro lugar. A eso debieran dedicarse aquellos personajes, y a eso debieran dedicar el dinero, y no a genocidios y a hacer guerras de conquistas en busca de petróleo y otras materias primas que aspiran a controlar de manera absoluta.

Búsquese si hacen algo de esto. Analícese lo que pasa en los guetos de afronorteamericanos en Nueva York, o en las ciudades de la Florida, o en California, allí donde decenas de millones de personas carecen de recursos para la educación y la salud.
No hay un solo punto, no hay un solo ejemplo que puedan darle al mundo que sirva de comparación con la obra de esta Revolución. Sería comparar el infierno con el cielo.

Nos cabe el aliento y la satisfacción de haber estado construyendo un cielo para los pobres. Nos cabe la felicidad de haber estado cerrando para siempre las puertas del infierno para nuestros compatriotas (Aplausos). Nos cabe la felicidad de estar creando un modelo, nos cabe la felicidad de estar demostrando lo que el hombre es capaz de hacer; que la justicia es posible, que la inteligencia con que el hombre viene al mundo, bien cultivada, pudiera acercarse a resultados que hasta hoy en la historia de la humanidad han sido simple utopía. Nos cabe la satisfacción de la conversión de una utopía en realidad.
Es con ese ánimo con que leemos todos los cables asquerosos de esas repugnantes criaturas que se reúnen para fraguar criminales sueños. Cuando reciban la agradable noticia para ellos, y tranquila para mí, de que el modesto esfuerzo al que he dedicado mi vida haya concluido, millones de cubanos tan revolucionarios como nosotros y mucho más cultos y preparados que nosotros, un pueblo unido y aguerrido, llevará adelante la Revolución.
Veo, con toda claridad, por todas partes se demuestra, que hay que envidiar a esos niños de primer grado, de segundo y de tercero. Los años pasan, han pasado solo cuatro años de la batalla de ideas y hace falta casi una guía telefónica para enumerar las cosas que se han hecho, miles y miles de tareas y medidas para llevar a cabo los programas emprendidos.
Mencioné las escuelas donde estudian 16 000 instructores de arte, bien seleccionados. Podría mencionar la escuela formadora de enfermeras emergentes, cuando se presentó una escasez en la capital; podría mencionar la capacidad en cuatro escuelas de nueva creación para formar 7 200 trabajadores sociales cada año, y los 14 000 que hoy ya trabajan. Cuando se inició esa batalla no había nada de eso.
Podría mencionar fenómenos como el hecho de haber reducido a no más de 20 el número de alumnos de primaria por maestro; pudiera haber mencionado las 2 500 escuelas que tienen electricidad apoyándose en los paneles solares, y que no existe una sola que no tenga acceso a la electricidad para los medios audiovisuales, los televisores y las computadoras. Podrían mencionarse las obras que estamos haciendo por centenares y, si contamos las pequeñas, por miles, en los programas de salud que estamos llevando a cabo en este momento. Podrían mencionarse los 100 000 alumnos que están en las escuelas de formación integral de jóvenes. Nada de eso existía hace cuatro años.
Podríamos mencionar el estudio convertido en empleo y la reducción del desempleo a menos del 4%, lo que equivale técnicamente al pleno empleo, en instantes en que en el mundo hay una tremenda y creciente cifra de desempleo.
Podríamos mencionar la cantidad de libros que se han impreso, la cantidad de escuelas de pintura y otras actividades artísticas que se han construido y seguimos construyendo. Podría mencionarse el Canal Educativo, que es uno de los que más rating tiene en el país, y que dentro de tres o cuatro meses tendremos funcionando también en todo el país el segundo Canal Educativo.
Podríamos mencionar Universidad para Todos. Podríamos mencionar el ingreso de más de 100 000 estudiantes en los estudios superiores. Nada de eso existía hace cuatro años.
Podríamos mencionar el hecho de que hoy 29 000 médicos están estudiando en búsqueda de títulos científicos y que algunos miles de ellos están cumpliendo misiones internacionalistas en difíciles y duras condiciones, y aun allí siguen estudiando a través de nuevos métodos que hemos desarrollado, el video, el televisor, el empleo exhaustivo de esos medios, las computadoras y los programas interactivos de educación, que es lo que hace multiplicar esos conocimientos.

En tiempos no lejanos hablaremos ya no solo de 51 000 especialistas, entre ellos alrededor de 30 000 especialistas en medicina general integral, entre los casi 70 000 médicos con que contamos. Hablaremos de cientos de miles de médicos con títulos científicos. En nuestro país hay ya muchos más médicos per cápita que en Estados Unidos, muchos más maestros per cápita que en Estados Unidos; y, desde luego, no aparece apenas su aporte en el Producto Interno Bruto porque no es un producto comercial, sus servicios son absolutamente gratuitos.
Se desarrollarán también las actividades recreativas, culturales, artísticas, deportivas. Se llenará este país de escuelas y de museos.
Hoy mismo -estoy un poco retrasado- iremos a inaugurar un precioso museo en Cárdenas. Cárdenas ocupa un lugar destacado en el corazón del pueblo de Cuba, en el corazón de todos nosotros, porque aquí se inició esta batalla que tantos frutos está produciendo y que infinitos frutos estará llamada a producir en tiempo histórico récord, hacia la creación de la sociedad más justa de la Tierra. La obra de la Revolución, amasada con tantos sacrificios y con la sangre de tantas personas nobles, a lo largo de tanto tiempo, no deja lugar a la menor duda de que podrán desaparecer a la isla y a todos los seres vivientes de esta isla de la faz de la Tierra, pero no harán que Cuba ceda una pulgada a sus chantajes, a sus demandas estúpidas, a sus amenazas.
¡Háganlo si se atreven! ¡Desaparézcannos de la faz de la Tierra! Que lo que es probable que desaparezca, mucho más rápido de lo que creen, es este orden injusto, brutal, con que hoy oprimen y explotan cada vez más al mundo, sin esperanza alguna para el porvenir de una humanidad que en 150 años ha crecido seis veces, de 1 000 millones -según cálculos- a 6,3 miles de millones, y que en 50 años más serán 10 000 millones de personas, en un planeta que es destruido cada vez más, donde los recursos no renovables se despilfarran, la atmósfera, el aire y los mares son envenenados. De modo tal que podría demostrarse, matemáticamente, que la especie humana, con las armas criminales que se han desarrollado y aun sin ellas, con la destrucción de las condiciones naturales de vida, puede desaparecer; lo que no desaparecerá mientras haya conciencia y personas capaces de portarla, es la idea del deber de luchar para que la especie no perezca y, con ella, las maravillas que la inteligencia humana puede crear.
He tenido que expresarme en condiciones un poquito complejas, porque tengo a los adultos, tengo a la prensa, tengo a los niños. Pero, bueno, algo me consuela: sé que cualquiera de esos niños, ya desde el primer grado de la primaria, puede comprender muchas cosas de las que les he dicho.
Tengo la esperanza de que me perdonen de que hayan estado ahí sentados mucho tiempo, mientras ustedes están ansiosos de disfrutar de la merienda, de los helados y todas esas cosas que esperan a todos los niños de Cárdenas. Pero, como un proyecto de abogado que fui, me quiero defender recordándoles que fueron ustedes los que me exigieron que hablara. Y yo les advertí que estaban corriendo un gran riesgo.

La mentira premiada

La mentira premiada

Pascual Serrano
Rebelión.2003-12-10


Este año, el premio Rey de España de Periodismo, dotado con seis mil euros, fue concedido al periodista del canal Venevisión Luis Alfonso Fernández por un documental de vídeo titulado “La masacre del centro de Caracas”. Se trata de un reportaje gráfico de aproximadamente diez minutos de duración que recoge las imágenes de varios militantes chavistas disparando con armas cortas desde lo alto del Puente Llaguno en la capital venezolana el 11 de abril del 2002. El audio del locutor del documental recoge expresiones como “Obsérvese a los pistoleros, a los asesinos, cómo descargan la pistola y la vuelven a cargar, sobre la marcha indefensa”.

Este documental, esgrimido como prueba de la implicación de los sectores prochavistas en la muerte de diecienueve personas durante los disturbios y posterior golpe de Estado el mes de abril de 2002, fue emitido todos los días una media de tres veces durante todo un año por las emisoras de televisión hostiles al gobierno de Hugo Chávez.

Las cinco personas que protagonizan esos disparos fueron encarceladas y enjuiciadas haciéndose ahora pública sus sentencia de absolución. Uno de ellos, Richard Peñalver, junto con sus abogados Riner Biel Morales, Aiskel Biel Blanco y Erika Peñalver, ha viajado a España y ha explicado todos los detalles de aquellos acontecimientos y el desarrollo del juicio.

Ellos nunca negaron la autenticidad de las imágenes ni haber sido los autores de esos disparos. Sin embargo, la primera cuestión a destacar es que la fiscalía no les acusaba de ninguna muerte ni de ningún herido, es decir, los denominados “asesinos” en el documental premiado, ni siquiera fueron presuntos porque ninguna de esas balas hirieron a nadie.

Según se ha demostrado en el juicio, entre otras pruebas por las propias declaraciones del periodista premiado, las imágenes, nunca se emitieron en directo, fueron recogidas y llevadas a las instalaciones del canal de televisión por un cámara del equipo de Venevisión, no por el periodista premiado. Este tampoco participó en la edición y producción del vídeo, ni siquiera supervisó la producción. El audio del documental, que simula la emoción del directo, fue añadida en el estudio por un locutor que nunca estuvo allí, el cuál leyó un texto preparado por sus superiores, ninguno de los cuales fue testigo de los hechos.

De este modo, el periodista galardonado, que ni siquiera dijo saber quien era ese locutor, ni rodó esas imágenes, ni las llevó a la emisora, ni incorporó ningún testimonio de los acontecimientos, ni revisó ni supervisó la producción del documento emitido. Simplemente compartía azotea con el cámara que las rodó.

Por otro lado, como bien recoge la sentencia, el vídeo “no muestra hacia quien, quienes o hacia qué y por qué estas personas esgrimen y disparan sus armas”, a pesar de que el documento premiado habla de “descargar las armas sobre la marcha indefensa”. Ha sido el juicio y su posterior sentencia con su relato de hecho probados la que ha aclarado que los acusados (“asesinos” según el relato periodístico premiado), actuaron “movidos por la defensa de su persona, procedieron a esgrimir sus armas de fuego, a los fines de repeler una agresión que ilegítimamente estaban recibiendo por parte de algunos funcionarios de la policía metropolitana”, la policía municipal mandada por el alcalde opositor Alfredo Peña. La sentencia establece “justificado el medio empleado por los acusados para impeler o repeler” la agresión, calificado como “legítima defensa de terceros, estado de necesidad, situación necesaria o auxilio necesario”.

Es más, la sentencia también esclarece que los dos muertos de ese tiroteo, junto con una veintena de heridos eran los acompañantes de los acusados. Es por ello, que ahora hay en prisión pendientes de juicio, ocho de aquellos policías municipales.

La sentencia también establece que la marcha de la oposición, aquella sobre la que, según la voz del documental premiado, disparaban los acusados, “no llegó a las inmediaciones del Puente Llaguno”. El propio periodista premiado lo reconoció en el juicio: “yo no vi a quien le estaban disparando”. En el juicio también declaró una periodista del canal Globovisión quien también tomó imágenes de aquellos hechos, imágenes en las que se veía la avenida supuestamente ocupada por los manifestantes opositores y objetivo de los disparos, vacía. Imágenes que nunca más se volvieron a emitir por esa emisora, pero sirvieron de prueba en el juicio.

Año y medio de investigaciones, declaraciones, testimonios y documentos filmados han permitido descubrir la verdad. Una verdad diametralmente opuesta a la premiada en España por un jurado integrado por la agencia Efe y la Agencia de Cooperación. El único premio que correspondería al documental “La masacre del centro de Caracas”, sería al del engaño y la manipulación. Y quienes deberían sentarse en el banquillo junto con la policía metropolitana que disparó y provocó los muertos, son los directivos y periodistas que utilizan los medios de manipulación para la conspiración y la incitación a la violencia y al odio. Tal y como ha establecido como precedente el Tribunal Internacional para Ruanda, quien ha condenado a tres directivos de empresas periodísticas a cadena perpetua o largos años de prisión por incitación pública y conspiración al genocidio.Mientras se premiaba ese montaje, otro documental, “La revolución no será transmitida” recoge el testimonio excepcional durante una hora de duración de todo lo acontecido esos días fuera y dentro del Palacio Presidencial, imágenes históricas en el interior del Palacio de los momentos precedentes al golpe, del grupo conspirador que ocupa la presidencia durante 48 horas y de la movilización popular que restituye al presidente constitucional. El responsable de la Casa de América que autorizó la emisión de ese vídeo en esa institución ha sido cesado.

Ahí queda el papel del gobierno español, a través de su responsabilidad directa en la designación del Premio Rey de España, un galardón desautorizado para siempre, y su represalia a la emisión en la Casa de América del documental fiel a la verdad. El papel que siempre jugó en los acontecimientos de aquel mes de abril del 2002, el de conspirador y golpista.

www.pascualserrano.net

Evo Morales denuncia plan militar fascista en Bolivia

Evo Morales denuncia plan militar fascista en Bolivia

Argenpress
2003-12-11


Un plan militar para ejecutar un golpe fascista, cuyo primer objetivo es descabezar el movimiento popular boliviano, al costo de unos 400 muertos, denunció hoy el líder izquierdista Evo Morales, quien auguró la derrota del proyecto.

El jefe del Movimiento al Socialismo (MAS) precisó en esos términos los alcances de la conspiración golpista que denunció como amenaza a la democracia y a la administración del Presidente Carlos Mesa.

Apuntó que el plan no es nuevo y que fue gestado en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada -obligado a renunciar el pasado 17 de octubre por una gran protesta ciudadana-, por el entonces ministro de Defensa, Carlos Sánchez.

Según el dirigente izquierdista, los golpistas tienen una lista de unos 400 dirigentes populares a quienes se proponen liquidar, entre ellos el propio Morales, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, y otros líderes sociales.

Morales subrayó que el objetivo del plan golpista es descabezar al movimiento social para desarticularlo y privarlo de la fuerza demostrada en las protestas de octubre, reprimidas por los militares al costo de más de 80 muertos, según cifra no oficial.

Indicó que el plan está a cargo de militares de alta graduación identificados con el fenecido régimen de Sánchez de Lozada, elementos corruptos y fascistas beneficiarios de grandes sobornos pagados por esa administración a los uniformados para asegurar su lealtad ante las manifestaciones populares de descontento.

El jefe del MAS aseguró también que los golpistas serán derrotados por las propias bases militares y no podrán establecer la dictadura que pretenden, pero intentarán antes, en los dos o tres días que podría durar su intentona, descabezar al movimiento popular.

Dijo que en las Fuerzas Armadas hay una fuerte presencia de militares patriotas y demócratas, quienes lo pusieron al tanto de los planes golpistas de oficiales fascistas de alta graduación, con supremacía en los niveles de generales y coroneles.

Señaló que los uniformados patriotas son amplia mayoría en los niveles de suboficiales y sargentos, y que en la oficialidad joven priman también esas posiciones o cuestionamientos a la corrupción en los cuarteles.

La denuncia de Morales fue precedida el fin de semana último por declaraciones del jefe de las Fuerzas Armadas, almirante Luis Aranda, quien descartó totalmente un golpe militar, luego de que el presidente del Senado pronosticó un cuartelazo y una dictadura represiva si continúan la radicalización social y las presiones a la administración Mesa.

El peligro golpista fue desestimado por la mayoría de los partidos y el Presidente destacó ayer, en una ceremonia castrense, el papel que desempeñan los militares en la preservación de la democracia y el respeto a la Constitución.

En la misma ceremonia, el almirante Aranda exhortó a los militares a practicar los valores de la disciplina, la lealtad y el respeto y los alertó contra 'cualquier interés particular que pretenda afectar desfavorablemente a nuestra institución', sin precisiones.

Presidente Chávez inició gira especial por unidades militares

Presidente Chávez inició gira especial por unidades militares

Caracas, 11 dic (PL) El presidente venezolano, Hugo Chávez, quien inició una gira especial por las grandes unidades militares, llevó a sus integrantes la tradicional salutación de fin de año.
Esta ceremonia, desarrollada todos los años, se realiza actualmente en una situación muy distinta a la del pasado 2002 cuando el país, en estos días, estaba convulsionado por la huelga petrolera y patronal que pretendió derrocar al gobierno.
En aquel entonces todo era diferente, como recordó Chávez la víspera al hablar tanto en el acto central por el 83 aniversario de la Fuerza Aérea como en su discurso ante mas de mil uniformados pertenecientes a las guarniciones de Puerto Cabello, San Carlos y Valencia
En el pasado diciembre, tanto el Ejército como las demás armas, estaban enfrascadas junto al gobierno y los sectores mayoritarios de la población, en la tarea de frustrar el intento de ahogar económicamente a la nación mediante el sabotaje a su industria petrolera.
El papel jugado entonces por los militares en tan peligrosa coyuntura fue de gran significación y decisivo para el éxito logrado frente a la conspiración.
Chávez evocó aquellos momentos al puntualizar en su alocución que fueron días terribles los del diciembre del 2002, pues estaba en marcha "el proceso desestabilizador planificado y lanzado de manera traicionera contra la patria".
Calificó a los complotados de personas que perdieron todo sentido de responsabilidad, ética, moral y respeto a la Constitución, las leyes, y sobre todo al ser humano, así como de élites saqueadoras del país.
En esta primera ronda por las unidades militares por el fin de año, Chávez, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, elogió el papel extraordinario jugado ahora por la institución castrense en los planes sociales para beneficio de la población.

Denuncian campaña mediática contra proceso bolivariano en Venezuela

Por otra parte, la campaña de medios informativos venezolanos y de la denominada gran prensa occidental para desvirtuar el proceso bolivariano en Venezuela fue denunciada ayer en Madrid por el concejal Richard Peñalver.
Peñalver, concejal por el municipio Libertador, de Caracas, el más poblado del país, fue víctima de las difamaciones de las cadenas de televisión venezolanas, opuestas en bloque el presidente Hugo Chávez, por lo cual debió cumplir un año en prisión hasta demostrarse su inocencia.
Su imagen, pistola en mano, dio la vuelta al mundo trasmitida por las cadenas de televisión para intentar demostrar que partidarios del Chávez fueron los presuntos causantes de la masacre contra una manifestación en los días del intento de golpe de estado en abril de 2002.
El reportaje mostraba el momento en que supuestamente los chavistas disparaban contra una marcha pacífica, cuando en realidad, como se demostró posteriormente, se enfrentaban a agentes de la Policía Metropolitana partidarios del intento de golpe de estado.
Ese material, con el estridente título "La masacre del centro de Caracas", recibió el premio periodístico Rey de España 2002.
El galardonado, el periodista Luis Alfonso Fernández, reconoció posteriormente ante un tribunal venezolano que las imágenes fueron manipuladas al impostársele en off en la redacción de la cadena Venevisión, un texto que no concordaba en absoluto con los hechos.
En declaraciones a Prensa Latina, Peñalver aseguró que la manipulación del material fílmico es solo un capitulo dentro de los manejos de los medios de prensa venezolanos, "que se han convertido en verdaderos partidos políticos de oposición al gobierno dejando en último plano su papel como órganos de información".
Peñalver aseguró que la imagen tergiversada de la realidad de su país ha sido promovida por las televisoras venezolanas y ampliada por la prensa de otros países, como la española, donde prevalece una visión sesgada de lo que ocurre en su país.
Aseguró que su presencia en España obedece al interés de revelar la realidad del proceso venezolano, pedir que se retire el galardón conferido al reportaje manipulado, y a los órganos informativos que se ajusten a la objetividad que dicen profesar.
Insistió en que la gran prensa de la mayoría de los países se ha convertido en instrumento de los sistemas de democracia representativa y en adversaria del modelo participativo que debe primar como verdadera expresión de la participación de las mayorías en los procesos sociales y políticos.
Recordó que las cadenas de televisión de su país fueron los principales vehículos de propaganda para llamar a los adversarios de Chávez a marchar sobre el palacio presidencial de Miraflores y ofrecer una imagen totalmente falsa de los acontecimientos.
Peñalver y otros dos ciudadanos fueron acusados de agresión por la Fiscalía de la República, controlada por la oposición, precisamente basándose en el vídeo de los disparos, pero finalmente un tribunal venezolano los declaró inocentes de las imputaciones y desestimó como prueba, por su mensaje falso, las imágenes de "La masacre del centro de Caracas".

Pospone EE.UU. licitaciones para reconstrucción de Iraq

Pospone EE.UU. licitaciones para reconstrucción de Iraq

WASHINGTON, 11 de diciembre (PL).— El gobierno de Estados Unidos postergó hoy el lanzamiento de las licitaciones de contratos por un valor estimado de 18 mil 600 millones de dólares para la reconstrucción de Iraq, según anunció la Oficina del Programa de Administración del Pentágono.

Prevista para el 11 de diciembre de 2003, la conferencia de prepropuesta fue cambiada para el 19 del mismo mes, anunció el Pentágono.

Estados Unidos excluyó a empresas de los países que no participaron y no apoyaron su agresión contra la nación del Golfo Pérsico de recibir contratos para participar en la reconstrucción.

El portavoz de la Comisión Europea, Reijo Kemppinen, opinó este jueves que la decisión estadounidense sobre los contratos para la reconstrucción es difícil de aceptar e injustificada.

En opinión del funcionario esta acción reabre viejas heridas y no se concentra en lograr progresos concretos, transparentes y democráticos en la nación árabe.

Con la decisión de la Casa Blanca de dejar fuera a los que se opusieron a la guerra se afectan varias naciones entre ellas Rusia, Francia y Alemania.

El ministro de Relaciones exteriores de Rusia, Igor Ivanov, criticó la decisión de Washington y la catalogó como algo equivocado.

Analistas internacionales consideran que con la asignación de contratos, los norteamericanos tratan de recompensar a sus aliados por un comportamiento político "correcto", pero se apartan de lo que han manifestado en sus reuniones con la Unión Europea sobre mejorar el deterioro de las relaciones que causó la agresión a Iraq.

La Casa Blanca no mide de la misma forma a las naciones europeas que a los países árabes que pueden protestar por la presencia de sus tropas en la región, consideran expertos.

Así, por ejemplo, el gobierno de Egipto informó hoy de su participación con la compañía estadounidense Bechtel en la reconstrucción del sistema de suministro de electricidad iraquí.

Siguiendo su tradicional convivencia con los norteamericanos, en Londres, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, justificó el plan del Pentágono de excluir de los contratos para la reconstrucción a los países que se opusieron a la invasión.

Fuentes de la Comisión Europea indicaron que la organización va a examinar los 26 contratos de licitación pública que Washington otorgará para la reconstrucción de Iraq para comprobar si cumplen con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La posposición del otorgamiento de contrato anunciada por el Pentágono hoy puede ser un indicio de que el gobierno estadounidense está buscando un acomodo con sus aliados y lanzar una propuesta que concilie sus intereses.